‘Un adéu a la tribu’ de Toni Mollà: crònica i diari

Portada del llibre. Font: Eixam Edicions.

“Un adéu a la tribu. Dietari d’hivern a Nova Anglaterra” és el nou llibre de Toni Mollà que va ser publicat el passat set de novembre de la mà d’Eixam Edicions. Mollà, a més d’escriptor, és periodista, doctor en sociologia, professor de periodisme a la Universitat de València i cap de Planificació de la Direcció de Ràdio Televisió Valenciana. Com que és l’encarregat de l’assignatura d’Estructures de la comunicació i indústries culturals a la UV, és professor meu.

Tot i no haver tingut el gust d’haver llegit aquest dietari del viatge que realitzà Toni als Estats Units al 2011 per a fer una estada com a professor visitant a la Universitat de Brown —institució membre de la Ivy League, la lliga de les vuit universitats privades més respectades i afamades del món—, després d’assistir a la presentació que feu l’autor a la Universitat tinc clar que ben aviat encetaré la lectura del seu llibre.

“Un adéu a la tribu” és la continuació que escriu el de Meliana després de publicar al 2010 un altre anàlisi de la societat nord-americana que, des d’una òptica personal i alhora professional, ens relata un altre viatge que feu a la costa oest dels Estats Units i que duia per nom ‘Més enllà de San Francisco. Viatge per Califòrnia tot esperant Obama’.

La presentació del llibre estigué a càrrec de Josep Lluís Gómez Mompart i de Carmen Manuel, ambdós catedràtics de la UV. Manuel ens explicà als assistents que el treball de Toni Mollà evidencia les diferències entre els ciutadans dels Estats Units i els espanyols o europeus, però mantenint al mateix temps la perspectiva del viatger i la del periodista i professor d’universitat.

Per a Carmen, especialista en narrativa nord-americana, aquest diari s’apropa als yankis d’una forma madura, que ressalta les contradiccions d’aquest país, i també mostra al narrador sincer i profund, íntim. I és que, segons s’explicà a l’acte, l’escriptor hagué d’embarcar-se en aquest viatge dos dies després d’haver perdut el seu pare. Aquest fet és el començament del llibre i un punt clau al llarg del relat que apareix de forma puntual.

Per l’altra banda, Mompart es mostrà proper al text que el seu amic ens presentava, i destacà el nombre important d’elements del llibre amb els que tenia una gran sintonia. No es tracta de la mirada d’un simple viatger sinó que va més enllà a través dels detalls que ens explica de forma elaborada i extensa, i de la manera en que atrapa al lector la prosa de Mollà.

Amb tot, el catedràtic de periodisme tractà de fer-li una crítica breu al seu company recordant-li que en aquest llibre no s’hi trobava la ironia “de Toni”, el seu sentit del humor que tots els seus amics “coneixen i agraeixen”, però ric en quant a l’expressió d’intimitat i sobre els seus sentiments.

Ja en paraules de l’autor, l’obra es defineix com una part més de tot seu treball literari mitjançant el qual ell tracta de crear un personatge, construir el seu propi personatge, com qualsevol persona que escriu un dietari: “Una autobiografia, des d’un enfocament moral, per a fer un personatge que és Toni Mollà”.

En resposta a les qüestions que sorgiren, Mollà afirmà que la visió sobre la seua vida i el seu treball rau en la cultura, als llibres i al coneixement en general. De fet un dels motius que té per a escriure és agrair a tots aquells que en algun moment li han fet arribar determinats llibres, i als llibres mateixos.

I és que, al igual que moltes persones de la seua generació, Toni Mollà va ser el primer universitari de sa casa: “La cultura en general, els llibres, ha sigut la meua forma de promoció social. El meu ascensor. Per això he utilitzat la cultura, les cites dels llibres, com una forma d’agraïment a la manera mitjançant la qual jo entenc el món, a través de la cultura ”.

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Sin puros ni sustancias psicotrópicas

En este mismo instante podría adoptar diferentes personalidades, diferentes egos, con la cercanía de la festividad angloamericana de Halloween,  a la hora de explicar el significado del verbo “leer”, de la abstracción que supone la lectura. Podría mostrarme como un clásico miembro de la Real Academia Española, de gafas con cristales de altísima graduación y puro en boca, y definir la lectura como el acto de “pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados”. O podría acoger el rol de escritor bohemio consumido por las jaquecas que provoca el poseer una elevada inteligencia y pensar demasiado y alguna que otra sustancia psicotrópica y decir que “la divina acción que implica abrir los ojos y comenzar a leer supone el mayor éxtasis para el ser humano, ya que permite abrir a la mente las puertas de la sabiduría”. Podría, pero no lo haré.

Puesto que mi estilo no está todavía demasiado pulido y prefiero mantenerme a medio camino entre lo extremadamente pulcro y correcto y lo que excede a la realidad y casi roza el estado del nirvana, me acogeré, como hace un abogado con las leyes, a los grandes escritores y periodistas españoles (y a mi incipiente capacidad de valoración). Entiendo la lectura como lo hace Juan José Millás cuando le pregunta burlón a un amigo íntimo si prefiere que su hijo lea Ana Karenina en lugar de Madame Bovary. Es decir, el hecho de conectar ambiente y amplitud de miras: sentarse en cualquier lugar cómodo y rodeado de todo aquello que ayude a la reflexión y abrir una obra escrita – siempre de alta calidad, si es posible – por la primera página y disponerse a aprender, conocer, entender, descubrir, vivir aquello que entra por los ojos a modo de palabras conexas.

“Leer” es el “vehículo principal de toda civilización”, como afirma Enric Sòria en su artículo “Un món que s’abandona”. Me gusta este concepto metafórico, que la lectura sea el patrón de barco de la sociedad y que si los tripulantes no se esfuerzan por que avance, a fin de cuentas sería como si se abandonase. También añade Sòria que los textos “facilitan la difusión y el debate de ideologías razonables y nocivas”. Cuántas guerras y batallas se habrían cortado de un plumazo si dictadores como Hitler o Mussolini hubieran leído no solo a sus antecesores ideológicos, sino también a aquellos a los que querían aniquilar.

La lectura la definen sus consecuencias, lo que puede transmitir y aportar al lector. Tiene poderes más reales que los que se les atribuían a las carbonizadas brujas de Salem: capacidad de madurar las mentes humanas, de abrirlas, de hacer que “rumien”, como considera el escritor Eduardo Alonso, aunque no solo para nutrirlas positivamente, sino también para ensombrecerlas y adoctrinarlas sin capacidad de reacción contraria. Por ello abogo por un buen uso de la lectura, que nos ayude a crecer, a pensar y a vivir de verdad. ¿Final propagandístico? Puede ser, pero sincero – y sin puros ni sustancias psicotrópicas -.

Fuentes: Real Academia Española y artículos de Juan José Millás, Enric Sòria y Eduardo Alonso.

Jordi Sierra i Fabra recibe el premio Cervantes Chico

La Princesa Letizia entrega el premio Cervantes Chico a Jordi Sierra i Fabra. Foto de CasaReal.es

El escritor Jordi Sierra i Fabra ha recibido el premio Cervantes Chico de Literatura Infantil y Juvenil de manos de la Princesa de Asturias. El premio, organizado desde 1992 por la Asociación de Libreros y Papeleros en colaboración con el Ayuntamiento de Alcalá, reconoce así la espléndida trayectoria del catalán. En el mismo acto que ha tenido lugar en Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares, la Princesa Letizia ha participado en la entrega de diplomas a 258 escolares de la localidad, elegidos por sus propios compañeros, que han destacado por sus cualidades, compañerismo y valores humanos.

Doña Letizia ha instado a los jóvenes a leer porque aunque es una actividad que requiere cierto esfuerzo, “lo que más nos cuesta es lo más interesante, es de lo que más se aprende. Leer os hará pensar por vosotros mismos. Y para eso hay que hacer un esfuerzo”, ha afirmado en su discurso.

La Princesa también ha demostrado conocer la vida y obra de Jordi Sierra i Fabra al alabar su determinación y constancia desde pequeño para llegar a ser el escritor que es hoy en día, con sus más de 400 novelas publicadas y más de diez millones de libros vendidos. Entre otras cosas, ha elogiado la importante labor que realizan las dos fundaciones de ayuda a jóvenes escritores del escritor barcelonés

Por su parte, Jordi ha animado a los alumnos a leer y vivir la vida porque “la vida es pasión y emoción y leer es parte de esa pasión y emoción”. Les ha hablado de sus problemas de niñez, su tartamudez y su pasión por la lectura. También ha agradecido a los profesores que acompañaban a esos alumnos de una treintena de centros su labor para con los niños. Para terminar, ha querido dar las gracias a su amiga Letizia por defender la cultura.

El alcalde de Alcalá, Javier Bello, se ha dirigido a los escolares para pedirles que lean; el gusto por la lectura, ha insistido, “os abrirá nuevos mundos y os hará libres”. El ministro de Educación, José Ignacio Wert, quien también ha participado en el acto, ha apoyado al escritor en sus elogios a los docentes.

Breve biografía
Jordi Sierra i Fabra nació en Barcelona el 26 de julio de 1947. En 1968 empezó su carrera en el mundo del periodismo musical, oficio gracias al cual viajó por todo el mundo y conoció a grandes artistas. En 1972 publicó su primera novela “1962-72 Historia de la Música Pop”. A partir de 1976 dejó de lado su faceta periodística para dedicarse a la literatura por completo. Desde entonces, ha escrito más de cuatrocientos libros y ha vendido más de 10 millones de ejemplares, a la vez que ha cosechado numerosos premios como el Gran Angular, el Barco de Vapor, Edebé Juvenil o el Cervantes Chico. También se ha dedicado a sus lectores y a potenciar la lectura y la escritura en los jóvenes a través de sus dos fundaciones y su último proyecto, la revista electrónica La Página Escrita. Entre sus obras más conocidas destacan Campos de fresas (SM), Las chicas de alambre (Alfaguara), El asesinato del profesor de matemáticas (Anaya), El Joven Lennon (Alfaguara) y Kafka y la muñeca viajera (Siruela).

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Fuentes: EFE y Ayuntamiento de Alcalá de Henares