Lo nuevo de El Pescao, Melendi y Alicia Keys llega en noviembre

Esta noche algunos se pondrán el disfraz para celebrar Halloween. Mañana, muchos guardarán su resaca en casa, que ya ha llegado el frío, o quizás otros se pasen por el cementerio a llevar flores a sus seres queridos, aunque no lo harán para escuchar música. La cuestión es que llega noviembre, y con él un buen número de nuevos trabajos musicales saldrán a pasear por escenarios, escaparates, emisoras de radio y servidores de música de Internet.

Además del regreso de Robbie Williams que os anunciamos la semana pasada, también vuelven con nuevos discos artistas como El Pescao, Melendi, Pitbull, Alicia Keys y Solange.

Dentro del panorama musical nacional, los estrenos más sonados son los de El Pescao, el grupo de David Otero -antiguo miembro de El Canto del Loco- que tras su primer disco en solitario, “Nada lógico”, nos presenta “Ciao Pescao”. Este nuevo álbum del madrileño saldrá a la venta el próximo 6 de noviembre tanto en formato físico de EP como en la versión digital en iTunes y plataformas similares. El disco ya cuenta con su primer sencillo titulado Todo se complica. La salida del formato físico del nuevo álbum se ha retrasado hasta el 13 de noviembre por unos problemas en la fabricación, según informa El Pescao desde sus cuentas de Facebook y Twitter.

El otro estreno de música made in Spain que se convertirá en un gran éxito es el de “Lágrimas desordenadas”, el último trabajo de Melendi, y el sexto álbum desde que apareció en 2003 con “Sin noticias de Holanda”. Este trabajo del asturiano saldrá a la venta el 13 de noviembre y llega dos años después de la publicación de su disco más vendido, “Volvamos a empezar”, y además ya dispone del primer single que lleva el mismo nombre que el álbum.

Dentro del panorama musical internacional destaca el séptimo disco de Pitbull, un cantante latino que comenzó en el mundo del reggaeton y que lleva ya dos años amenizando las fiestas con sus exitosos temas en un estilo más dance. Don’t stop the party es el primer single de “Global  Warming”, que se estrenará el 19 del próximo mes.


Alicia Keys, la neoyorkina incombustible que ganó cinco premios Grammy en una misma noche de 2002, reaparece con “Girl on fire”. Este trabajo contendrá trece nuevos temas entre los que se encuentra el homónimo Girl on fire que ya se ha lanzado como nuevo single del álbum. Después de tres años de descanso, la cantante publicará este nuevo disco el 27 de noviembre.

Para terminar, y no por estar al final ha de ser menos bueno, desde Estados Unidos llega “True” de la mano de Solange. La cantante nos destapa un poquito de su nuevo trabajo en Losing you, el single de este nuevo disco que se pondrá a la venta el 27 de noviembre, y demuestra que el talento le viene en buen grado por los genes, ya su hermana, Beyoncé, tampoco lo hace nada mal.

Imágenes

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Fuentes:
los40.com, europafm.com, elepe.com y efe.com

Blancanieves y ‘olé!’

Maribel Verdú bajo el velo de la madrastra. Blancanieves.es

Después de que The Artist se alzara con el máximo galardón en los Oscar como Mejor Película en la pasada edición de la ceremonia, Pablo Berger se sube al carro del resurgir del cine mudo y en blanco y negro con su peculiar y cañí versión del cuento de los hermanos Grimm Blancanieves. En esta ocasión el espectador no va a encontrar a una Blancanieves cantarina de “mírame y no me toques que me rompo”, sino a una joven sevillana (Macarena García) que lucha desde pequeña por conocer a su padre (Daniel Giménez Cacho), torero de elevado prestigio que sufre una grave cogida que le postra en una silla de ruedas; condenada a trabajos forzosos un un clásico cortijo andaluz de los años 20 bajo el severo yugo de su malvada madrastra (Maribel Verdú), y con un irrefrenable y visceral deseo de convertirse en torera y seguir la estela de su progenitor.

Blancanieves cambia los vestidos de seda y animalitos del bosque de largas pestañas y amplias sonrisas que bailan junto a la protagonista, por vestidos de charlestón, trajes de luces y un gallo llamado Pepe, que acaba en la cazuela. Berger ha acertado al tomar como referencia la versión escrita por los Grimm en 1812 (con su triste final incluído) y no mirar de reojo el clásico y edulcorado film de Walt Disney de 1937. A pesar de esto, en la película del cineasta vasco seguimos encontrando elementos fundamentales como la manzana envenenada, los 6 enanos (que no siete, hecho al que no se llega a dar una explicación clara) que viajan en una feria ambulante y no van “ai-ho, ai-ho” a la mina a trabajar, o la mala malísima madrastra a la que me cuesta ver interpretada por la Verdú, ya que no me la puedo imaginar de otra forma que no sea con su iluminada sonrisa y sus papeles de “buena”.

El tirón estilístico de The Artist ha querido ser aprovechado no solo por Berger, sino también por otro español, Fernando Trueba, para El artista y la modelo (esta con audio al completo), que también ha competido por representar a España en los Oscar. Pero Blancanieves, que finalmente fue la seleccionada para abanderar a nuestro país, deja en buen nivel (fotográficamente hablando) al cine mudo de Charles Chaplin o Fritz Lang y en ella se percibe una exhaustiva revisión de clásicos de la época que se ven reflejados a través de aspectos tan representativos como el degradado de los bordes de la pantalla, los carteles de diálogo para las frases más relevantes, los fotogramas por segundo, que aumentaron a partir de los años 30, la maximización de la música como narradora o las interpretaciones sobreactuadas, de las que destaco la de Maribel Verdú (un 10 a su desmayo envuelta por la sombra del toro justo antes de ser embestida)

El cine también sigue constantemente tendencias. Hay años en los que encontramos en las salas de cine más comedias, más terror o más drama y seguramente en los próximos años tendremos más películas sin gota de audio y con imagen en escala de grises, hecho que no me desagrada en absoluto. Eso sí, pido que se trate con mucho cuidado a este género nonagenario de bastón y cataratas en los ojos, ya que se pueden conseguir obras maestras (o al menos respetables) o auténticas bazofias. La Blancanieves de Pablo Berger se queda en el primer grupo, pero sin grandes alabanzas.

Guión y dirección: Pablo Berger
Dirección de fotografía: Kiko de la Rica
Música: Alfonso Vilallonga
Duración: 90 min.
Año: 2012
Productora: Arcadia Motion Pictures
Actores: Maribel Verdú (La Madrastra), Daniel Giménez (El Padre), Pere Ponce (El Chófer), Ángela Molina (La Abuela), Macarena García (Blancanieves), Sofía Oria (Blancanieves niña), Josep Maria Pou (El Apoderado), Inma Cuesta (La Madre).
Página webBlancanieves.es

David casas, noemí llácer y raquel pérez

Un frío “pshsss” para lo nuevo de Alberola

No soy de esos asiduos al cine o al teatro que se esperan a conocer las crucificantes o ensalzadoras críticas para sentarse o no en la butaca, pero en el caso de Midsummer de David Greig me dejé llevar por todo lo que leí en prensa digital en medios como The Guardian (“Estimulante, flotas de tanto reír como si hubieras tragado sol con una cuchara”) o Greenroom (“Más o menos una noche perfecta en el teatro”). Por esa razón, cuando me enteré de que Carles Alborola traía la obra, con coproducción valenciana, catalana y vasca y la dirección de Roberto Romei, al Teatro Albena no dudé en asistir (y encima conseguí sentarme en primera fila)

¿Cuál fue mi sensación al salir del teatro? Pshss…pichí pichá…bueeeeno (lo sé, no valoro bien en primera instancia). No sabría cómo describir mi primera reacción tras mi salida de la sala, pero sería algo así como “la impresión que te da aquello que no te ha impresionado”. Lo cierto es que me levanté de la butaca pensando en lo que tenía que hacer al día siguiente y creo que no fui el único, ya que, tras un minuto de aplausos forzados (y seguro que con mucho cariño por parte de familiares y amigos) observé a muchos de los asistentes escudriñando los ojos de forma pensativa y eso debe ser duro para un cómico de éxito en el panorama valenciano como Carles Alberola.

El guión de David Greig no está mal, pero adaptar una historia que sucede en una ciudad cosmopolita escocesa al valenciano y al catalán… Este hecho consiguió que no me enganchara del todo al argumento, escuchar a los protagonistas, Bob y Helena, hablar con un acento tan marcado me sacaba de la ficción y me mantenía pendiente de la realidad que me envolvía: un público no muy animado, unos asientos y una sala un tanto ajados y un Whatsapp que me reclamaba cada dos por tres. Además, la historia en sí está poco conectada con la actualidad, ya que parece haber sido ideada para recrear el Central Park neoyorkino y sus alrededores de los noventa (muy a lo Friends), con un humor y una picardía a la hora de hablar del sexo, la crisis de los cuarenta y las borracheras muy de la época en que comenzaban a romperse los tabúes a la hora de hablar de estos temas, es decir, hace más de una década.

Carles Alberola y Elena Fortuny se enfrentan en solitario al público del Teatro Albena

Los actores de Midsummer no consiguieron mover al público ni hacerles sentir nada con sus canciones, las cuales se me hacían prescindibles, durante unas eternas dos horas. Parecía que en ciertos momentos interactuarían con el público como cuando Carles Alberola se disponía a dar un discurso en un simposio ficticio y con su partener, la catalana Elena Fortuny, que interpretaba el papel de Helena, sentada entre los espectadores, pero no fue así.

Lo que sí que destaco es el trabajo de los dos actores, dos profesionales que se enfrentaban a un escenario y a un público en solitario, con textos larguísimos, una batalla de palabras enlazadas con subidas y bajadas, cambios repentinos de humor, canciones cantadas a dúo guitarra en mano y unas tremendas ganas de que la función fuera rodada. Alberola sudaba mucho, tanto que las gotas casi llegaban a la primera fila, en la que me encontraba, cuando corría y daba mil vueltas en el escenario: eso es un buen actor, se comía el teatro. Fortuny ha sido un grato descubrimiento para mí como actriz, por ello detesté a mi salida que la mayoría de comentarios negativos sobre la obra se centraran en el catalán de la actriz. Para mi gusto, se debería dejar aparcada la política en casa cuando se está dispuesto a abrirse y dejarse nutrir creativamente por el arte. Pero lo dicho, es mi opinión.

Los puntos fuertes de Midsummer, como ya he comentado, son sus actores y el uso que hacen de la imaginación y de los limitados elementos materiales de los que disponían. También las escenas de borrachera, la conversación mantenida entre Bob y su pene y la noche de locura y despilfarro con los góticos. El resto es un tanto tedioso y desechable, por lo que no recomiendo la obra, como mucho por Internet, si fuera legal o algún avispado hubiera conseguido introducir una cámara de vídeo o un móvil en la sala, pero como no creo que fuera así…lástima, Alberola, a la próxima habrá más suerte.